Oración de la Eternidad
Padre Eterno, Señor Jesús, Espíritu Santo:
Gracias por este día,
Aquí estoy yo, un pecador.
Solicito tu ayuda en todo problema,
en toda dificultad,
solicito tu ayuda en toda tentación.
Ayúdame a vivir una vida humillada delante de tí,
Por que delante de tí, sólo soy alguien que necesita.
Señor, Señor, Señor Jesús:
Muéstrame tu eternidad,
Muéstrame mi salvación,
Hazme sentir el Reino de los Cielos,
Quiero andar siempre conforme a la potencia de Tu Gloria.
Amén.
El ayer ya pasó
Es común que se recuerden bellos momentos que se han pasado a lo largo de nuestra corta vida.
Cumpleaños con un muchas amistades, viajes a países magníficos, etc.
Dios te dice: No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18-19
A veces no se quiere soltar los bellos momentos, pero el Señor sabe que no los puedes olvidar, lo que Dios dice es que es necesario dejar de añorar o anhelar el ayer, independientemente si ha sido bueno o malo. El ayer ya pasó.
Estas son las dos razones más importantes por las cuales no debemos estar sufriendo y anhelando el ayer.
- La gloria postrera es mayor que la primera. Dios garantiza momentos mucho mejores que todos los que ya pasamos. Criatura nueva…
- Para poder avanzar en la vida es necesario hacer a un lado el pasado. (1 Co 13:11)
Agarrados de la Majestad de Dios
Cada año que inicia lo intentamos comenzar de la mejor manera. El cambio de ciclo nos parece oportuno para no volver a fallar. Nuevos propósitos, nuevas metas, excelencia es lo que por lo general buscamos.
No es lo mismo que un amigo te de ánimos a que entiendas lo que Dios en su palabra te esta diciendo. Sucede que mucho dudamos, mucho nos preguntamos.
Dios es majestuoso.
Vemos en el libro de Job que Jehová convence a Job de su ingnorancia.
¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.
Job 38:4 Versión Reina Valera 1960
Dios dice a sus hijos:
Si tienes que pasar por el agua,
yo estaré contigo,
si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás;
si tienes que pasar por el fuego,
no te quemarás,
las llamas no arderán en ti.
Isaías 43:2 Versión Dios Habla Hoy.
¿Cúal es el temor?
Texto: Jeremías 1:4-10
La mayoría de creyentes en Jesucristo pone excusa para no aceptar los grandes privilegios que el Señor nos ha dado. Como a Jeremías, Dios nos ha mandado como profetas a las naciones, Dios nos ha mandado como profetas a nuestras familias para que podamos dar palabra de consuelo, edificación y exhortación a nuestra gente.
Dice Jehová: No digas, soy un niño.
A veces nos tenemos en poco, para lo que Dios quiere que hagamos nos hacemos pasar por no capacitados. Ponemos excusa.
Dios es nuestro respaldo y no debemos de temer serle obediente. Es una ironía que tengamos miedo ver más de su Gloria.
Toma Vida Eterna
En nuestra lógica jamás podremos entender a Dios, pues todos lo que vemos nace, vive y muere. Nuestro cerebro funciona en base a la creación y retroalimentación de imágenes ligadas a un concepto o una palabra.
Dios nos tiene palabras de vida eterna, nos tiene promesas que al compararlas con nuestra realidad nos parecen totalmente ilógicas.
El salto sobrenatural entre nuestros pensamientos y Sus pensamientos se llama FE. La fe nos enlaza con la mente de Cristo y a partir de dicho enlace situaciones sobrenaturales ocurren en nuestra vida.
Ánimo, adelante, continúa, perservera, no desmayes, ve a más, no tengas miedo, que la Gloria de Dios es infinita.
La felicidad total la encontrarás cuando te conviertas en una fuente para poder dar agua fresca, agua pura y limpia.
Matando gigantes
1 Samuel 17
En toda la trayectoria de nuestra vida terrenal tendremos gigantes que nos rodean, que hacen sitio contra nosotros y que están enmascarados de placeres, obsesiones o afanes del mundo.
Estos gigantes no están en realidad para mimarnos, su intención es despedazarnos.
David no sólo tumbó a Goliat, sino lo mató. Fue muy valiente y lo logró más que con astucia, con la certeza que Jehová de los ejércitos era en pos de él.
Durante la batalla, David también fue al ataque, es decir, a estos gigantes hay que atacarlos antes que te destruyan, por que a lo mejor no son capaces de matar tu cuerpo, pero si pueden hacer algo peor, matar tu alma, enviándola directamente al lago que arde con fuego y azufre. (Mateo 10:28 y Apocalipsis 21:8)
Debes destruir de una vez por todas a los gigantes, y toda la tierra sabrá que hay Dios en tu corazón. No nos vayamos muy lejos, toda tu familia sabrá que hay Cristo en tu corazón.
